domingo, 12 de mayo de 2013

CIRCULAR AL ARROYO DE LOS CORRALES. LA ZAPATERA - VEGA LA GITANA

Trazamos un nuevo acceso desde la carretera de Algodonales a Coripe (también conocida como carretera de La Muela) al cauce del Guadalete. Para ello seguimos un carril privado desde la zona de La Zapatera, dejando el arroyo de los Corrales a nuestra derecha, bajamos a una preciosa vega (La Gitana) acogida entre uno de los meandros del Guadalete, cruzamos el arroyo próximo a su desembocadura y subimos por un cortafuego buscando una pista forestal que nos lleva al punto de partida. Buenos miradores para otear el Guadalete encajado entre los cerros. Circulamos por fincas privadas aunque las pistas forestales deben ser públicas.


Fecha de la ruta: Mayo de 2013






Lugar de salida en la misma carretera de Algodonales a Coripe ( A-8126). Iniciamos el recorrido por el carril de enfrente y regresamos por la pista forestal de la derecha (paso canadiense). 




Miramos atrás: al fondeo la sierra de Líjar, cruzando la verde penillanura la carretera de la Muela, en uno de sus márgenes el cortijo de la Zapatera o de Rafael. 




Tal y como avanzamos, a nuestra derecha, un gran cerro (509 m) marcado por el hachazo de un gran laja, muy propias de estos lugares, en la zona de Los Juncales. Tras él las dos gibas del cerro de Los Juncales. 




Avanzamos por la ladera noroeste del cerro de los Corrales, por una zona que denominan los mapas Laguneta. Encontramos este primer caserío, como casi todos abandonados desde hace años. 




Segundo caserío o cabreriza de la zona. Destacados por su verdor los pinares de la Nava y al fondo la sierra del mismo nombre. 




Primera vista de la Vega la Gitana a la que pretendemos llegar. Perfectamente encajada entre varios cerros de unos 400 m, en el límite de los pinares, el Guadalete forma una gran curva donde se asienta la llanura, formada por los sedimentos que ha ido dejando el Guadalete y los aluviones del arroyo de los Corrales. 




Panorámica idealizada de la zona




Tercer caserío, éste mucho más completo, con varias cabrerizas, corraletas anexas y restos de haber estado habitado en zona más reciente que los anteriores: cableado eléctrico, antena de TV… Los mapas indican en la zona la denominación Benjumea. 




Interior de la casa principal con alacenas, aguaderas y botijeras




Por la trasera de los corrales aparece una de las mejores vistas que hemos localizado de la Angostura de la Nava, gran garganta horadada por el Guadalete entre los cerros de los Corrales y el Lobo. Este lugar se barajó para construir la presa de Algodonales. 




Dejamos alguna otra construcción y en prolongado descenso llegamos a la Vega de la Gitana, donde desemboca el arroyo de los Corrales. Nos disponemos a bordearla buscando algún lugar donde podamos acercarnos a la orilla del Guadalete. 



Para hacernos una mejor idea de la zona insertamos esta vista de Google Earth



Encontramos un solo punto donde poder mojarnos las manos en las aguas bastante limpias procedentes de la presa Zahara-El Gastor, aliviando ese día, del Bocaleones y de varios arroyos que como veremos en el caso de los Corrales, aún llevan agua. 




Con el fondo alfombrado de la vega fotografiamos el cerro y el cortafuego por el que vamos a regresar. Desde aquí desaparece el sendero y solo encontraremos algunas veredas de cazadores. El primer paso será llegar a las 3-4 rocas más visibles, torcer a la izquierda por uno de los brazos del cortafuego, regresar cruzando el interior de los peñascos y ya acometer el cerro hasta su cumbre. 




Encontramos la agradable sombra de este fresno de tres pies en un lateral de la ribera. 




Completamos el perímetro de la vega en su frontera con el río buscando inútilmente otro lugar donde poder acercarnos a su orilla. La cerrada vegetación de ribera, primero del Guadalete y después del arroyo nos lleva a este paso. 




Inmediatamente encontramos esta casa en relativo buen estado comparada con las demás. Es el momento de iniciar el ascenso al cerro y buscar un lugar a la izquierda de los peñascos para cruzar la alambrada por un paso. 




Al fondo de la empinada ladera, totalmente encajado entre dos cerros e invisible por el bosque galería, pero si sonoro, el Guadalete. En este punto damos la vuelta buscando cruzar los peñones por su interior. 




Antes fotografiamos las pedreras y los despeñaderos que se forman en el cerro de enfrente, zona de fuerte meteorización en la que observamos grandes ortoedros que ruedan hasta el cauce… 




… o se detienen en precario equilibrio al borde de un desprendimiento




Aprovechamos para fotografiar esta sublime flor de la corona, al borde del cortafuego, salvada de milagro del reciente desbroce. 




El retroceso desde el mirador nos lleva a un entramado de rocas de tamaño muy variable. El lugar promete y nos saca de la monotonía del monte bajo. 




Encontramos un lugar fresco, con pequeñas simas, madroños y otros arbustos salvados de la limpieza, incluso una pequeña covacha en todo lo alto. Lugar ideal para descansar y reponer fuerzas.



Esa pequeña covacha sería la boca de esta gran roca-murciélago con un llamativo flequillo entre sus orejas. 



Antes de elevarnos por el cortafuego volvemos la vista a la vega recién visitada. Las albaidas amarillas marcan el lugar por donde va la alambrada. 




Culminamos la subida por la despejada franja entre rocas, madroños y durillos. Cada paso se convierte en una nueva balconada. En el horizonte el cerro de la Tinajuela (izq.) y el inicio de la sierra de la Nava. Bajo ambos, los pinares, que pretendían la no colmatación del embalse de Bornos. 




A falta de unos metros para alcanzar la cima (387 m) encontramos otro mirador y nos asomamos por enésima vez al valle. Otra vez vemos la doble cima del cerro del Juncal visitado recientemente buscando la Laja de los Juncales y más a la izquierda sierra Vaquera, que recorrimos últimamente en busca de la Angostura de la Toleta. 




Vemos la limpieza que presenta que presenta el cortafuego, en la zona ahora de bajada. Otro caserío en ruinas nos convence de lo habitado que debió estar el lugar hasta hace unos 50 ó 60 años. La foto está ya hecha, mirando atrás desde una gran pista foresta que muere en la vaguada. 




A nuestra izquierda, en el sentido de la marcha, aparece un cercado que nos lleva a una cancela y un cartel en el que podemos leer “Red andaluza de comedero de aves carroñeras. Los Juncales”. 




En nuestro avance encontramos una suave quebrada que nos permite despedirnos del Guadalete y sus pasajes por esta zona entre Peña Gorda, Cueva Morena y el Cincho por un lado y los Corrales, el Juncal, el Morisco y sierra Vaquera por el otro. 




Ya vimos al principio del recorrido el cerro de la gran laja, ahora, desde el fondo del cauce de los Corrales, se nos presenta en primer plano. 




La pista forestal que por la que regresamos está cuidada para el tránsito de vehículos todoterreno. Badén en el que nuevamente encontramos al arroyo de los Corrales próximo a su unión con el regato de la Zapatera. 




Estamos acabando de completar el círculo cuando encontramos esta gran alberca. Le suministra el agua un manantial cercano y se completa con un abrevadero de reciente construcción o restauración. Lo hemos incluido en Conoce tus Fuentes como "Albina de la Joaquina" dato facilitado por nuestro amigo Lorenzo de La Muela.




Algo apagada por los calores de abril y mayo la primavera aún resplandece como esta flor de Tragopogon hybridus que solamente se abre durante unas pocas horas hacia el mediodía, luego se cierra y se mimetiza, siendo difícil distinguirla entre la vegetación. 

MAPAS DE LOCALIZACIÓN Y PERFIL

El lugar de salida está en la zona que señala el mapa como La Zapatera



2 comentarios:

Jose Manuel A.V. dijo...

Ya me hubiera gustado acompañaros. Gracias por la invitación de todas formas. Con esta nueva entrega el Guadalete escondido ahora es más conocido.

Tercer Tiempo dijo...

A nosotros también Jose Manuel. Aún nos queda alguna posibilidad más por la otra margen, aunque cada vez veo más claro que esta es la buena.