domingo, 12 de octubre de 2014

DE LOS LLANOS DEL APEO A LOS DEL BURFO POR LOS FRAILECILLOS

Llegamos hasta los confines de la provincia de Cádiz circulando por la Cañada de las Diez Pilas, procedentes del puerto de los Alamillos, cerca de Grazalema, e iniciamos la ruta donde esta vía pecuaria confluye con la Cañada Real de los Bueyes de Ronda. En este punto, a los pies de Los Lajares, iniciamos el camino que inmediatamente nos introduce en la provincia malagueña por el Cordel del Pozo de los Álamos que se dirige hacia Montejaque. Nosotros lo seguimos hasta el cortijo del Cabrizal para desde allí enfrentarnos a las escarpadas laderas de Los Frailecillos, pequeña pero preciosa sierra muy erosionada, rodeada de llanos (poljes), bellos torcales y lapiaces, a la que subiremos por la cara oeste para descender por la opuesta hasta los llanos del Burfo y bordearla en regreso por el Culantro, las Perejilas, entrar otra vez en el Cabrizal y concluir en los llanos del Apeo.

Datos: Fecha: Octubre 2014 / Distancia: 9 km / Tiempo: 3:30 h / Desnivel: 387 m.



Rescatamos esta imagen de una visita anterior donde apreciamos como la Cañada de las Diez Pilas, transformada en amplio y agradable pista forestal concluye a los mismos pies de los Lajares, en los llanos del Apeo. Si fuéramos hacia la derecha encontraríamos los llanos del Republicano, pero nosotros lo haremos hacia la izquierda.


El grupo avanza rápido para meternos en El Cabrizal ya en la provincia de Málaga. Por arriba aparece la cima a visitar de Los Frailecillos.


A nuestra derecha queda el pozo de Los Álamos.


Vamos siempre paralelos a uno de los brazos del arroyo de Los Álamos, ese que acaba precipitándose en la sima del Republicano, debemos girar a la izquierda dejando estos farallones, conocidos como los órganos, a nuestra derecha. Si siguiéramos por la vereda que aparece entre las encinas acabaríamos en los llanos de Zurraque.


Nos elevamos un poco sobre un suave cerro donde aparece esta era muy bien conservada…


…próxima al cortijo del Cabrizal, como vemos en estado ruinoso.


Desde aquí nos enfrentamos al cerro (a toda esta finca se la conoce como Los Frailecillos). En principio descendemos hacia el valle del arroyo de los Álamos, lo cruzamos y buscamos un portillo, sin sendero claro y por terreno accidentado, en la grieta que señala la flecha. Aquí sí se inicia una vereda que va hacia los llanos del Burfo; la seguimos en principio, pero después tomamos un ramal hacia la cumbre.


El paisaje comienza a ampliarse y aparece el terreno que hemos dejado atrás: Cabrizal y Apeo, donde dominan los terrenos margo-calizos. A media distancia en la lejanía la sierra del Endrinal y muy al fondo la del Pinar donde se aprecia con nitidez la crestería entre el Torreón y el San Cristóbal.


Encontramos el boquete, cerrado por una angarilla, y lo cruzamos cómodamente para seguir subiendo entre grandes bloques calizos, encinas y arbustos pequeños y de tamaño medio.


Abusando de zoom acercamos el cerro de Malaver. Vemos el pinar que sube desde Montecorto, la antecima de 1.081 m y la culminación del cerro en el pico Malaver (1.122 m). A media ladera, destacada e iluminada la necrópolis y el castillo del Moral.


En diversos puntos aparecen restos de corraletas ganaderas y chozos de pastores.


Con el otoño proliferan esbeltas setas como esta macrolepiota.


Ya culminando el cerro aparece una corta pero bien mancada rampa que nos recuerda a la que vimos en el no lejano cerro Tinajo o en los Lajares.


Llegamos a la primera de las cimas donde aparece un amplio paisaje. La situación de esta pequeña sierra (1.159 m) a caballo entre los Lajares, el cerro Zurraque, la sierra de Montalate y la de Juan Diego nos permite apreciar el entorno donde localizamos los llanos de Zurraque y el Burfo, además de los ya nombrados. Por encina del singular torcal localizamos también los llanos de Pozuelo por el que cruza la vereda de Líbar.


Otro pequeño torcal ahora hacia los llanos de Culantro.


Tras visitar las dos cimas unidas por una corta crestería, descendemos sin sendero buscando el camino que nos conducirá hacia los llanos del Burfo. En el horizonte Ronda.


Pero antes nos desviamos para localizar, fotografiar y admirar este refugio en las caídas de levante de Los Frailecillos.


Acortamos camino por este inmenso lapiaz lineal, en algunos tramos tipo pavimento, buscando una estrecha senda que desciende hacia los llanos del Burfo…


…que pronto localizamos, polje presidido por un perezoso agrandado artificialmente y convertido en pequeña laguna.


Ya en la gran nava miramos la cañada por la que hemos descendido.


Paralelo al camino encontramos esta alineación de rocas de muy diversos tamaños. Algunos apuntan hacia un dolmen, otros a una posible conducción de aguas pluviales hacia el perezoso…


…que pronto localizamos.


El atardecer y pronto la noche se nos echa encima por lo que debemos retroceder trazando un amplio círculo, dejando a nuestra izquierda el pequeño macizo visitado y a la derecha la Jarastepa y el Culantro para introducirnos por una cancela en la finca de Las Perejilas, después otra vez en la del Cabrizal y por último concluir en los llanos del Apeo donde dejamos los coches.



Nuestro agradecimiento a nuestro guía en la ruta Francisco Cabello.