sábado, 24 de mayo de 2014

PUERTO DE LA SILLA - CASTILLO DE AZNALMARA - ARROYO PAJARUCO

Desde la zona del puerto de la Silla, ya cercano a Ubrique, salen dos carriles: el de la izquierda va hacía el castillo de Aznalmara y el de la derecha nos lleva en bajada hasta el Pontón sobre el Pajaruco; aprovechando ambos hemos trazado esta ruta circular. La hicimos en ambos sentidos y recomendamos ir primero a Aznalmara porque hay cancelas y en el caso de tener que volvernos el recorrido de regreso sería más llevadero. Sea de una forma u otra visitaremos el castillo, circularemos, siguiendo el río Tavizna y el arroyo Pajaruco, por el cordel de la Garganta del Boyar y la colada de la cuesta de las Higueretas y visitaremos un escondido pero precioso puente de arco ojival sobre el Pajaruco. En el tramo inicial, Pto. de la Silla-Aznalmara, circulamos por carriles privados debiendo cruzar varias cancelas; en el caso de estar cerradas no vimos saltaderos cercanos.

Nota. Hemos podido comprobar en visitas posteriores que algunas cancelas son cerradas por la tarde cuando rancheros y cabreros dejan el lugar.


Datos: Unos 11 km / 4 horas / Poco desnivel, la subida y bajada al castillo.

La ruta en Wikiloc. (Trak en sentido contrario a la descripción de esta entrada).
Versión de esta entrada en PDF.




El punto de inicio se encuentra al borde de la carretera Villamartín-Gaucín (A-373). Si bajamos desde Ubrique encontraremos el principio del carril a la derecha, a unos 3 km de la gasolinera. Si vamos hacía Ubrique recomendamos llegar hasta la gasolinera y volver. Aparcaremos donde el amplio carril se divide en dos, con espectaculares vistas hacia la sierra de la Silla.


Tomamos el sendero de la izquierda y a unos centenares de metros encontraremos una cancela a la derecha, donde se inicia nuestro verdadero camino. No suele estar cerrada porque da paso a varios ranchos. Si así fuera dispone de saltaderos laterales. Es la única. El camino se anima entre grandes árboles, buenas sombras y un reducido alcornocal.


El cerro de la izquierda es el Higuerón de Tavizna y el de la derecha El Puntal, última avanzadilla de la sierra de Albarracín; entre ambos cruza el río Tavizna.


El sendero pasa cerca de varios caseríos y junto a esta cabreriza, ya con vistas al Salto del Cabrero.


Entramos en la finca de la Dehesilla, a la derecha queda este gran caserón de pasado notable a la vista de sus dos plantas. Sobre una de sus ventanas una fecha: 1889.


Esta otra vivienda aparece en los mapas como cortijo de la Dehesilla, aunque el cabrero nos indicó que era el otro, por lo demás lógico ante el aspecto de una y otra vivienda.


Precioso pozo de amplias dimensiones y artesanales pilones de una pieza, labrados sobre un bloque de roca.


Lo hemos denominado pozo de la Dehesilla.


No nos cansamos de admirar a nuestra izquierda la sierra con el promontorio que sería el agarradero de la silla de montar y la meseta rocosa que pudimos visitar no hace mucho. Ver ruta: “Subida a la sierra de la Silla desde la zona de Tavizna”.


Como vemos el sendero es amplio. Al fondo aparece el promontorio que alberga al castillo, enmarcado entre la sierra de Albarracín (visible sólo el cerro Ponce), Las Peñuelas justo detrás, y el inicio del cerro de las Cuevas. Más lejana la sierra del Pinar.


Nos recreamos en observar la buena situación del promontorio, cerrando y dominando el valle del Tavizna lugar de penetración hacia Grazalema y los escasos restos de lo que fue la fortaleza.


Con el zoom aproximamos las almenas de la torre del homenaje y la zona de acceso.


Para subir hasta la torre, plaza de armas y su recinto amurallado debemos buscar un acceso desde el puerto del Castillo, bastante inclinado, en la parte frontal de la imagen, tras bordear una gran corraleta, seguramente hecha con materiales del castillo. El paso no es complicado pero requiere cuidado por la gran cantidad de rocas sueltas y la fuerte inclinación. 


Ya arriba dedicaremos al menos 45 min. para escudriñar cada uno de los rincones de la antigua fortaleza nazarí. Nos asomamos desde el torreón, enmarcado por sus gruesos muros. En el centro un aljibe antaño cubierto por una bóveda de cañón y al fondo un interesante construcción con talud de subida y puestos de centinela a ambos lados.


Vista contraria desde el promontorio. Entre el aljibe y el torreón vemos otros habitáculos y gruesos muros de defensa. En este enlace se puede localizar y descargar una ficha de una visita anterior: El_Pontón-Castillo_Aznalmara.


Destacan las vistas hacia el poblado de Tavizna.


Bajamos de la impresionante fortaleza buscando el cercano río Tavizna. Si miramos atrás nos sorprenderán las inexpugnables laderas que la rodean.


Una fuerte bajada nos debe conducir entre torrenteras hasta esta pradera presidida por un gran quejigo. El río está ya a escasos metros. Buscaremos estrechas veredas que nos conducirán aguas arriba entre abundante vegetación.


En algunos puntos la senda se eleva sobre el cauce y aparece el cerro de las cuevas y el corredor del Boyar.


De pronto aparecerá esta construcción a nuestra izquierda, en plena confluencia de los arroyos Garganta y Pajaruco (ambos ya juntos forman desde aquí el Tavizna). Es complicado llegar hasta ella porque debemos cruzar el Pajaruco, con bastante agua si el nacimiento del Hondón está generoso, además de la espesa vegetación de ribera.


Si conseguimos cruzar encontraremos el robusto molino del Escopetazo, que se surtía de las aguas de uno, o incluso de los dos arroyos (abría que estudiarlo con detenimiento ya que está en la misma confluencia), para sus labores de molienda.


El lugar, conocido localmente también como la Zúa, es muy agradable y aislado, aunque en su época de funcionamiento debería estar bien comunicado con el cordel de Grazalema o de la Garganta del Boyar.


En la parte superior quedan los restos de la vivienda del molinero.


En sus cercanías encontramos los soportes de mampostería que pudieron aguantar un pequeño puente o pontón sobre el arroyo Garganta (o Tavizna por extensión).


Nos llamaron la atención estos restos a modo de raíles de vagonetas a los que no logramos encontrar en principio explicación. Sólo cabe pensar que fuera la parte superior de ese pontón (están al lado) que comentamos en la imagen anterior. Una vez visitada la zona debemos cruzar otra vez el Pajaruco y seguir la ribera del arroyo entre abundante vegetación y senderos apenas perceptibles que hacen aconsejable el uso del GPS dotado de un track correcto.


Una vez publicada esta entrada contacta con nosotros Agustín G. Lázaro (Entorno a Jerez) para comentarnos la existencia de un puente en la zona sobre el Tavizna y aportarnos esta foto de 1984. En su comentario relaciona la estructura metálica de la imagen anterior con la pasarela que cruzaba el río antaño, lo cual parece totalmente lógico. Agradecemos su aportación, todo parece cuadrar.


Apenas habremos avanzado 600-700 m encontraremos un carril que baja hacia el arroyo. Si lo seguimos nos espera este estrecho puente curvado, bien empedrado y protegido con doble pretil. Debemos cruzarlo…


…para, bajando hasta el arroyo, apreciar la gran belleza y elegancia de su arco único. Es el puente Carrero, nombre que podría hacer referencia al hecho de ser el único lugar por donde podían cruzar pequeños carros en momentos de fuerte crecida del Pajaruco, aunque es demasiado estrecho (110 cm). Por debajo de él hay un vado.


El cauce lo ocupan principalmente las aguas provenientes del gran nacimiento del Hondón que es el que de verdad aporta agua al Pajaruco, habitualmente seco excepto tras lluvias abundantes. Retrocedemos hasta el carril y sólo nos resta continuar arroyo arriba hasta el Pontón.



En este tramo circulamos por la colada de la Cuesta de las Higueretas y aparece en un momento dado la angostura que cruza el Pajaruco entre las últimas estribaciones del Endrinal (zona de la Corca y las Veredas o Veredillas) y sierra Alta a la derecha.



Imagen del arroyo Pajaruco tomada desde el Pontón (enero de 2010) tras un periodo lluvioso. Hacer la ruta con el río crecido podría complicarla ya que debemos cruzarlo por un vado. Hay puentes pero nos saldríamos de la colada y entraríamos momentaneamente en fincas privadas.


Desde allí, si así lo deseamos, podemos tomar un carril que en poco tiempo nos lleva hasta el nacimiento del Hondón, lugar agradable donde no falta nunca el agua.


Desde el Pontón sobre el Pajaruco parte un amplio carril que nos conducirá al puerto de la Silla. Si miramos atrás aparecerá el Salto del Cabrero en toda su plenitud. Obsérvese el contraste de la ladera rocosa (Herriza de Aguilar) que se deslizó sobre la campiña alomada del Pajaruco. La zona más umbría es el nacimiento del Hondón; incluso se aprecia el corto valle del río Hondón.


La oportuna estela de un avión quiso unir por un momento las dos cumbres del gran Salto.


La aparición de pico de la Silla (920 m) y las verticales caídas hacía el cortijo del Chamorro nos avisan que hemos completado el círculo y estamos próximos al puerto donde nos esperan los coches.