viernes, 4 de mayo de 2018

Descenso del río Borosa: Aguas Negras-Piscifactoría


Realizamos esta ruta en descenso, partiendo de la laguna de Aguas Negras, a la que llegamos en vehículos especiales que suelen llamarse 4X4, proporcionados por una empresa de turismo activo, ya que estas son las que tienen permitido el acceso a la cabecera del río Borosa. Desde allí avanzamos bordeando este embalse para llegar a la presa y subir por el barranco de Rambla Seca hasta localizar el nacimiento de Laguna Negra o del río Borosa, volvemos sobre nuestros pasos e iniciamos el descenso, cruzando los túneles y visitando decenas de rápidos, pozas y cataratas que producen sus aguas, destacando, por supuesto, el Salto de los Órganos. Ya por pistas forestales más tranquilas seguimos bajando, cruzando numerosos puentes, desviándonos para admirar la cerrada de Elías y finalizar los 12 km largos en la piscifactoría. Se entiende que sea la ruta más visitada del Parque Natural de las Sierra de Cazorla, Segura y las Villas.

Datos: 12,5 km / +371, -957 m / Unas 6 horas




Los vehículos todoterreno nos recogen en Cazorla. Iniciando el acercamiento a la cabecera del río Borosa, pasando por el mirador del puerto de las Palomas.


Entre los grandes cerros aparecen preciosas llanuras que son grandes dolinas o poljes como esta Nava de San Pedro.


Al fondo nos llama la atención este sobresaliente perfil narigudo llamado el Picón de Hernández.


Un alto en el camino para asomarnos al mirador del Estrecho de los Perales.


Aún en los vehículos, llegamos a la laguna de Valdeazores, pequeño embalse en este arroyo.


Poco antes de llegar a un nuevo lago (laguna Aguas Negras o embalse de los Órganos) nos bajamos de los todoterrenos e iniciamos el descenso a pie. Este es el primer contacto con el bello lago.


Esta laguna de Aguas Negras realmente en un embalse (de los Órganos) formado por dos arroyos, en la cabecera del río Borosa: el de Valdeazores y Rambla Seca.


Usamos la presa para pasar al otro lado del ya río Borosa, para retroceder buscando su nacimiento…


…que pronto encontramos en un lugar idílico donde el agua, procedente de los llanos de Hernán Perea, brota bajo las calizas con gran fuerza y por varios puntos. Digamos que el nombre oficial es Nacimiento de Aguas Negras, aunque es más conocido por el del Borosa.


Retrocedemos sobre nuestros pasos y ahora sí, iniciamos el descenso paralelo al río. Pronto encontramos un túnel (el más corto) labrado en la roca como paso de la acequia, y un estrecho camino de servicio, que lleva el agua a la hidroeléctrica.


El Borosa cada vez se encaja más en el valle.


Enseguida llegamos al segundo túnel, el más largo. Antes de la entrada vemos el canal. Aunque dispone de “ventanas” o respiraderos se hacen necesarios los frontales.


La salida del túnel es espectacular, con un amplísimo paisaje desde el largo mirador. Al final del mismo iniciaremos un prolongado descenso, a la vez que retrocedemos buscando el cauce del río.


Ese fuerte desnivel que debemos salvar, lo hace el río Borosa de forma brusca, descolgándose a través del Salto de los Órganos


…impresionante cascada de 60-70 m de altura que aparece en todo lo alto a través de un arco, labrado por él mismo, con un rumor estrepitoso.


Una más de las numerosas cascadas producidas por el Borosa y que produce una gran poza. El agua cae por una «cerrada» formada por dos grandes rocas, una de ellas recuerda a una calavera.


Abrimos zoom y miramos atrás para contemplar el grandioso paisaje que hemos cruzado.


Cuando creíamos haber visto todos los rápidos, cascadas, pozas y un sinfín de formaciones en las rocas cercanas trabajadas por nuestro río, aparecen a nuestra derecha estas dos suaves y silenciosas cortinas de agua difuminadas y aireadas por la suave brisa.


Aunque son aguas no tratadas, son varias las fuentes que encontramos, como ésta situada ya a la altura de la central hidroeléctrica de los Órganos.


A partir de la central el camino se amplía y son varios los puentes de madera que cruzamos. En un punto señalado dejamos la pista y tomamos un estrecho sendero…


…que nos introduce en un estrecho desfiladero (Cerrada de Elías) al que se ha adosado una pasarela de madera.


Dentro de la cerrada encontramos dos fuentes muy cercanas. Esta es la primera para los que descendemos.


Una vez cruzada la Cerrada de Elías miramos atrás para recrearnos en este singular lugar.


Nuevos y estrechos puentes se suceden y que nos hacen pasar de una margen a la otra hasta llegar a la pista.


Gran anticlinal conocido como pliegue de los Caracolillos o del Borosa. Su nombre hace referencia a la gran cantidad de “caracolillos marinos fosilizados” que se encuentran en sus pliegues. También por su forma.


Puente de los Caracolillos.


Esta hembra de muflón preñada se deja ver tranquilamente mientras pace al otro lado del río.



En este punto, a nuestra izquierda según bajamos, desemboca el arroyo de las Truchas, aprovechando un perfecto sinclinal; las aguas se unen formando una poza conocida como Charco de Gracea.


Nueva fuente, en este caso la de los Astilleros, cercana al barranco del Ruejo.


Tras algunas cascadas el Borosa se tranquiliza en un remanso alargado llamado Charco de la Cuna, lugar de baño muy visitado en verano.


La ruta toca a su fin cuando tenemos a nuestra vista la piscifactoría. Por su parte al río Borosa apenas le quedan 500 m de curso, ya que desemboca en el Guadalquivir tras el citado establecimiento piscícola.


Fuente al final de nuestra ruta. Para los que hacen la ruta en sentido inverso es el comienzo y lugar de aprovisionamiento de agua, aunque por el camino no suele faltar.


Prácticamente nuestro recorrido coincide con el del río Borosa, principal afluente del Guadalquivir antes de embalsarse en El Tranco. Son poco más de 11 km los que tiene este río imprescindible en el contexto del Parque de Cazorla. Como vemos por el perfil, en sentido inverso, la ruta se convierte en una aventura de unos 22-24 km según hasta donde lleguemos.


©texto y fotos, Pedro Sánchez Gil
©de la publicación, «Senderismo Tercer Tiempo»