miércoles, 18 de marzo de 2015

CIRCULAR POR ARROYOMOLINOS Y LAS MESAS

En nuestra anterior entrada “Puerto de los Acebuches–Las Mesas–Arroyomolinos” conseguimos el objetivo de llegar a la misma base del cerro Coros, donde se unen los arroyos Covachones e Higueroba para transformarse en Arroyomolinos pero con la dificultad de andar por senderos muy perdidos desde el puerto de los Acebuches. Por eso, una vez conocida la zona, hemos trazado otra circular para recorrer estos lugares por sendas más asequibles. Partiendo de La Playita nos adentramos por el  arroyo de los Molinos arriba para conocer la última parte del valle de los arroyos mencionados donde fue necesario dominarlos con media docena de presas-dique que evitaran la pronta colmatación del embalse de Zahara-El Gastor tras el incendio de 1992. Para regresar volvemos a hacerlo por Las Mesas, otra zona de drenaje del acuífero de Monte Prieto y en general de la sierra del Pinar.

Datos: Distancia 9 km / Tiempo: 3 h 30 min / Desnivel: 330 m / Marzo de 2015.


Como inicio de la ruta podemos elegir la margen izquierda de la carretera que bordea el embalse aparcando en alguno de los descansaderos en la misma orilla o adentrarnos hacía el área recreativa y así ganar unos centenares de metros. Un buen sitio para dejar el coche es en el edificio de Aguas Sierra de Cádiz, pero nos perdemos este paisaje que se domina desde la antigua venta Borrego.


Antes de llegar a la zona hicimos esta fotografía del cerro Coros que nos permite entender la red hídrica que lo conforma. Nuestra ruta avanza primero por el Arroyomolinos, localizamos la junta de los arroyos que lo forman, avanzamos Covachones arriba, nos asomamos al valle de la Higueroba, retrocedemos a la zona de las presas y salimos de estas gargantas para recrearnos en lo visitado desde un mirador y volver por Las Mesas.


La primera parte de la ruta discurre por una pista asfaltada de la que salen varios carriles a izquierda y derecha, por lo que el GPS nos podrá ayudar. Los que más nos despistarán son los que salen a la izquierda que cruzan el arroyo por puentes o vados. Nosotros los evitaremos caminando siempre hacia adelante.


A nuestra derecha y frente a la entrada a La Playita quedará la fuente de Fátima.


La abundancia de agua atrae a los pajarillos que percibimos muy numerosos. Este inquiero carbonero pudimos captarlo entre salto y salto.


Siguiendo la dirección antes señalada veremos que avanzamos hacía una gran cancela que nos corta el paso. Solo unos metros antes de ella y apenas perceptible (cuando fuimos estaban rozando el lugar y es posible que se vea mejor), baja un senderillo hacia una cancela y el Nacimiento de Arroyomolinos, el cual cruzaremos aprovechando los sacos terreros y las pasarelas.


Este es uno de los grandes nacimientos de la sierra, con un caudal superior a los 100 l/s sus aguas proceden del drenaje de la sierra del Pinar (acuífero de Monte Prieto). Veremos que de él se derivan las aguas hacia el molino Alto, son captadas para abastecer a El Gastor y Zahara de la Sierra y alguna tubería consume para huertas cercanas, además de permitir el baño en el área recreativa.


Desde el Nacimiento hacía arriba el río baja sin caudal normalmente, es una zona enmarañada por la vegetación que hace difícil fotografiar el inicio de nuestro Arroyo de los Molinos tras la junta de los arroyos. Al otro lado del cauce aparece la casa del Susto junto a uno de los diques de frenada del agua. Avanzamos y cuando se aclara un poco el sendero estamos ya en el Covachones que seguimos cauce arriba.


Avanzaremos bien por medio del cauce, bien por sus dos márgenes, dejando a izquierda y derecha varias de las presas de contención, como esta que vemos ya sin función al estar colmatada.


En algún momento el valle se abre un poco formándose pequeñas praderas. En lo alto un cortafuegos que visitaremos después.


Finalmente desembocamos en un lugar más abierto que es donde se unen el Covachones y su principal afluentes, ambos de categoría similar. Esta presa de tamaño considerable pertenece al arroyo gregario…


…y esta otra al torrente principal. Ambas presentan buen estado, sin colmatar y con todos sus aberturas limpias.


Desde esta zona iniciamos una suave subida para apreciar mejor el lugar (veníamos por el fondo del valle) a la vez que nos trasladamos a la cuenca del riachuelo hermano. Pronto aparece el peñón sobre la que se asienta la villa medieval de Zahara de la Sierra  y su castillo en el que destaca la Torre del Homenaje.


Frente a nosotros una de las laderas del valle, aclarada en su parte superior por una limpia reciente y que poco después usaremos como mirador.


La altura que hemos ganado nos permite apreciar un grandioso paisaje: abajo la casa del Susto, tras ella el valle del Arroyomolinos, los chopos nos sitúan La Playita, a la izquierda Zahara, a la derecha la ladera de la sierra de El Gastor y cerrando el horizonte la sierra de Líjar.


También aparece a nuestra derecha la sierra de El Gastor (Tajo Algarín y las Grajas), por encima de Las Mesas y esos farallones sobre los que pudo existir algún asentamiento prehistórico.


La altura también nos permite apreciar mejor la amplia cuenca de recepción del Covachones 2. Sobre ella hemos resaltado algunos de los senderos que la cruzan, sobre los que hemos transitado en rutas anteriores. Arriba los tajos de Monte Prieto.


Tras superar la divisoria de cuencas aparece en toda su plenitud, pero no extensión la cañada o valle del arroyo de la Higueroba. Recordemos que este torrente nace en el puerto de las Palomas a casi 1200 m y en un loco y brusco descenso, formando lugares encantadores en los que incluso crecen pinsapos, acaba en el Arroyomolinos por debajo de los 400 m.


Visitado el arroyo hermano retomamos el sendero para volver a la zona de las presas, el sendero avanza por la derecha de ese dique, cruza el arroyo por detrás y se eleva rápidamente hacia una loma…


…que usamos como mirador para comprender mejor el trazado de estos arroyos y su doble y amplia cuenca de recepción que comienza en las alturas de Monte Prieto (cerca de los 1.100 m). En el valle de la derecha aparece en sombra la zona de los refugios (covachas) que dan nombre al arroyo.


Si desde el mirador echamos un vistazo al otro lado aparece la panorámica antes descrita dominada por el embalse que data de 1992 y de 223 hm3. Desde aquí avanzamos siempre paralelos a una alambrada…


…dejando atrás hasta dos caleras, la de la foto al otro lado de la alambrada…


…hasta encontrar este pilón abrevadero-comedero. A menos de 100 m encontraremos una angarilla que nos permite cruzar la alambrada y pasar a los caseríos de Las Mesas.


Un amplio carril nos lleva a este buen manantial donde viven un grupo de barbos, da agua a los cortijos, llena una alberca y riega varias huertas.


Merece la pena hacer una parada en el cortijo nuevo de Las Mesas con abundancia de macetas donde su dueña cultiva infinidad de plantas. El atardecer cae y enmarcamos la pérgola que protege al pozo con la sierra al fondo. Sus propietarios enseñan el lugar con agrado.


Un caño que vierte a la cuneta del carril, ahora hormigonado, delata la presencia de la fuente Bermúdez al lado de una casa.


Poco queda de luz cuando torcemos a la izquierda a la altura del cortijo de la Muñona (Mañana en los mapas). Bajamos por un sendero empedrado y encajado entre huertas para visitar el Molino Alto de Arroyomolinos. Desde aquí cerramos el círculo y regresamos al punto de partida.

MOLINO ALTO DE ARROYOMOLINOS – ZAHARA DE LA SIERRA

Con poca luz llegamos a este molino harinero  de cubo que aún conserva todos los elementos propios de esta industria. El buen estado general del molino se debe a estar habitado de forma permanente por sus propietarios, además de mantenerse la industria panificadora, lógicamente con medios actuales. Visitamos el molino por gentileza de su propietario.


Lo primero que nos llama la atención es el doble cárcavo, cada uno con su correspondiente socaz o cauce por el que vuelve el agua al río.


Cárcavo donde se encuentran los dos rodeznos del molino, uno para la molienda y otro para producción eléctrica. Aunque no giran, hasta uno de ellos sigue llegando agua procedente del saetín y la cerraja, lanzada sobre los álabes o paletas del rodezno.


Sala molinera con los principales elementos. Destaca el guardapolvo, dentro del cual están las piedras de moler, encargado de evitar la dispersión de la harina que se depositaba en el harnero. Sobre él la tolva. 


Detalle del guardapolvo. Dentro la piedra solera o durmiente y la volandera o rodadera. Desde aquí se manejaban varios mecanismos que regulaban la entrada del cereal, la proximidad de ambas muelas y la velocidad de la volandera.


Artefacto para limpiar el trigo, además de otros elementos de la sala molinera.


Romanas colgadas de una de las estructuras de madera.


Dinamo de producción eléctrica para el molino.


Segundo árbol motriz del molino.


Ortofoto del edificio donde destaca el doble cao final. El agua procedente del Nacimiento de Arroyomolinos (405 m) es desviada por un azud del cauce principal y mediante una acequia llevada hasta la parte alta del edificio del molino (380 m), encauzada finalmente hasta hacer que se precipite por el cubo de presión  y ser dirigida con precisión sobre los álabes o paletas del rodezno por el saetín y la cerraja (374 m).


Antiguo horno de leña para cocer la masa. A su lado mirilla provista de una bujía que al girarla permitía observar el interior.


Todo el valle del Arroyomolinos, desde el Nacimiento hasta su desembocadura en el río Guadalete, tuvo un gran uso y aprovechamiento de las aguas de este manantial permanente, siendo instalados hasta tres molinos (Alto, de Teresa y de Cabanillas) e infinidad de huertas hasta formar un pequeño poblado. El mapa de 1918 recoge nuestro molino y una toponimia basada en estos tres pilares (agua, molinos y huertas): camino del Molino, camino a los Molinos, arroyo de los Molinos, cañada del Molino Alto, camino de El Gastor al Molino Alto, camino de las Huertas, senda de las Huertas, manantiales, fuente del Nacimiento…


Completo esquema que recoge los principales elementos de un molino de cubo, cedido por la web de Fañanás en la comarca oscense de la Hoya de Huesca. En este otro enlace hay una completísima descripción de su molino harinero.