jueves, 9 de marzo de 2017

Llanos del Campo – Cordel de Arcos – Cerro Granadillo – Lagunilla de los Alacranes

Ruta circular que se inicia en el Área Recreativa de los Llanos del Campo, cercana a la pedanía de Benamahoma (Grazalema), justamente al lado de la carretera que une estas dos localidades. Al ser circular puede hacerse en cualquiera de los dos sentidos, nosotros buscamos primero el cordel de Arcos, al que seguimos hasta cruzar la carretera, andar un tramo por la pista forestal que lleva a los caseríos del Boyar, dejando a la derecha el cerro Granadillo y abandonarlo a la altura de una cabreriza para adentrarnos por el Campo de las Encinas, bajar por el valle del arroyo Ahijadero, salir de él para visitar la Lagunilla de los Alacranes, un bonito mirador hacia el cerro de las Cuevas, volver a La Lagunilla y desde allí completar el círculo por los Llanos del Berral y cabecera del arroyo de los Charcones. Diciembre 2016.
Distancia: 7,6 km / Desnivel: +- 231 m / Alturas: 793-619 m. / Tiempo: 2 h 45 min.



Hemos llegado a los Llanos del Campo por la carretera A72, a la altura del km 37, iniciando el sendero desde el interior del área recreativa y regresando por la derecha de la imagen (Captura de Google Maps).


Abandonamos la zona de recreo por una cancela buscando el cordel de Arcos…


…que rápidamente encontramos y tomamos en sentido ascendente. Encontraremos tramos que conserva en buen estado su empedrado original. A su izquierda transcurre el cauce del arroyo del Descansadero.


El empedrado desaparece en muchos tramos quedando convertido el cordel en una amplia senda de montañas. Avanzamos buscando un ensanchamiento del camino. Si queremos nos desviamos momentáneamente para visitar…


…las ruinas del caserío del Tesorillo, típica construcción serrana situada entre encinas de buen porte en un lugar de gran belleza…


…y que se comunica a través de un sendero, apenas visible en la imagen, con los Llanos del Campo.


Volvemos al cordel, pero en lugar de avanzar por él, a nuestra derecha, seguimos enfrente para localizar a unos 75 metros la fuente del Tesorillo. Un gran pilar restaurado no hace mucho preside el lugar a orillas del arroyo del Descansadero. Sin duda debió de ser lugar de abastecimiento para el cortijo y para el ganado que transitaba por la vía pecuaria. Enlace a Conoce tus Fuentes.


Entre encinas, quejigos de buen porte y algún pinsapo abandonamos el cordel buscando la carretera a la que accedemos por una angarilla, la cruzamos, y al otro lado encontramos el inicio de una gran pista forestal que lleva a los caseríos del Boyar.


Desde el mismo carril localizamos otra fuente rural,  que ha sido catalogada como Pilar del Granadillo, por su proximidad al cerro de este nombre, en el paraje del Campo de las Encinas. Enlace.


Volvemos al gran carril pero antes nos fijamos -al otro lado- en lo que tuvo que ser una gran cortijada o rancho ganadero, con vestigios de árboles frutales y varias construcciones. Nos comenta un lugareño que es conocido como El Convento, sin que hayamos podido confirmarlo.


Dejamos nuestro amplio camino de los caseríos del Boyar en este punto, junto a una explotación ganadera o cabreriza (atención a los perros). Desde aquí bajamos por el valle del arroyo Ahijadero siguiendo caminos de cabras y senderos poco marcados donde es fácil despistarse.


Encontramos grandes quejigos al acercarnos al valle y zonas más húmedas.


Mirada atrás para contemplar la Sierra del Pinar. Poco después de este punto dejamos el valle del Ahijadero para elevarnos un poco…


…por un terreno escabroso pero lleno de encanto, entre encinas y grandes rocas sabiamente sorteadas por las personas que trazaron estos senderos serranos.


En su época abundan los madroños, que como vemos, en plena madurez, se unen a las flores del mismo arbusto.


En poco tiempo desembocamos en este llanete donde se acumula el agua, delicia para los jabalíes que hozan por doquier, conocida en la zona como “La Lagunilla” y que nosotros añadimos “de los Alacranes” por su abundancia bajo las piedras. A la altura de esa mata de torvisco torcemos a nuestra izquierda…


…buscando un precioso sendero interrumpido por la rama caída de un quejigo y que…


…en pocos minutos nos llevará a un amplio mirador hacia el cerro de las Cuevas…


…y el corredor del Boyar. Al otro lado del valle, formado por el arroyo Garganta, y que separa a la Sierra del Pinar de la del Endrinal, destaca el macizo de Jauletas (a la izquierda) y sobresale ligeramente el pico del Cabrero (hacia el centro del horizonte).


Volvemos a La Lagunilla de los Alacranes donde encontraremos el sendero que baja hacia los Llanos del Berral, siguiendo uno de los brazos del arroyo Charcones. Solo nos queda completar la ruta hasta llegar a los Llanos del Campo.