viernes, 16 de octubre de 2026

Casa de la Mota -Ermita de la Gloria – Rancho Felisa – Fuente de los Arrieros

Ruta a caballo entre los términos municipales de Puerto Serrano y Algodonales; consta de un tramo lineal de ida y vuelta entre la Casa de La Mota y el cordel de Algodonales-Morón pasando por el puerto del Calvario y las ruinas de la ermita de la Gloria. Se completa con un amplio bucle por las laderas de los cerros de la Arena y del Cincho, donde podemos señalar como hitos más importantes, y por orden: el manantial de El Barral, el cruce por una pasarela del arroyo de la Armada, el rancho Felisa con su helipuerto y una gran encina, el llano de Palas con encinas y quejigos de grandes proporciones, el llano bajo la ladera del cerro del Cincho, una preciosa vereda que conecta este llano con la fuente de los Arrieros, un atajo (no siempre practicable) por el cauce del arroyo de la Armada para acceder al cordel y de aquí al punto de inicio. Actualmente (octubre de 2026) estos senderos están en fase de homologación hasta concretar los puntos de inicio, fin y la cartelería correspondiente. Sí pudimos ver hitos de madera y algunos indicadores con las referencias: «Sendero Ermita de la Gloria (PR-A-476)» y «Sendero de los Arrieros (SL-A-454)». Ruta muy transitada por ciclistas.

Datos. Distancia: 8.1 km / Desnivel: ±292 m / Altitudes: 262-402 m / Octubre 2026 / 3:15 h. La ruta en Wikiloc


Inicio del sendero en las proximidades de la carretera local que va de Puerto Serrano hacia la casa de la Bóveda y la Toleta.


Enseguida llegamos a la casa de La Mota, en franco deterioro.


Puerto del Calvario, punto de conexión de varios senderos, los principales, los que llevan a la casa de la Bóveda, el que traemos y el que lleva a la ermita de la Gloria, el cual seguiremos.


Cartelería explicativa de las ruinas de la ermita de la Gloria.


Apenas quedan algunos muros de esta importante ermita del siglo XVIII, Patrimonio Inmueble de Andalucía, muy agobiados por la vegetación.


Muy cerca de la ermita encontramos el cordel de Morón-Algodonales. Un arroyo intermitente que lo cruza es realmente un nacimiento a cauce conocido como El Barral.


Solo activo tras fuertes lluvias, como ocurrió en marzo de 2025.


Que llegó a formar una lagunilla.


Avanzamos por la pista un centenar de metros y enseguida encontramos una vereda que baja al arroyo de la Armada. Una pasarela ayuda a cruzarlo.


Salimos del valle del arroyo de la Armada a media ladera del arroyo de la Arena hasta localizar esta gran encina muy próxima al rancho Felisa. Su porte es extraordinario.


Ruinas del rancho Felisa. Tuvo que ser una buena cortijada a la vista de su estructura. El rancho fue construido por el marido de Felisa, pero por algún motivo fue más conocido por el de esta señora natural de Puerto Serrano.


Junto al rancho y coronando el cerro se encuentra una antigua era orientada a todos los vientos, hoy día transformada en helipuerto. Imagen hacia La Nava y otros cerros.


Si desde el helipuerto miramos hacia el sur localizaremos el perfil de la sierra de Grazalema. De izquierda a derecha: Monteprieto, brecha del puerto de las Palomas, Las Lomas, cerro San Cristóbal (pico entre nubes) y la crestería que culmina en el Torreón.


Hacia el NE la loma de los Juncales con algunos de sus cerros: Morisco, Las Rozas, Juncal… Vemos al grupo desciendo hacia el Llano de Palas…


…donde destacan encinas y quejigos de buen porte. Dos de estos Quercus han sido catalogados como árboles singulares por la Junta de Andalucía: «Quejigo del Llano de Palas» y «Encina del Llano de Palas», ambos dentro del Paraje de la Nava.


Tras la bajada por la ladera encontramos un amplio carril con varios cruces, por lo que estaremos atentos al track. Este tramo es realmente muy bonito, pese a la sequía del momento. En primavera se vuelve espectacular.


Junto al camino un encantador trío de quejigos, cercanos a un arroyo que les da humedad y vida.


Uno de ellos se mantiene en un estado aceptable, aunque mancado por la vejez: los otros dos han perdido sus ramas principales y solo sobreviven unos brotes laterales.


El alejamiento de la humedad de los arroyos hace que desaparezcan los quejigos y sean sustituidos por encinas de gran presencia.


Avanzamos por el amplio carril camino del Llano del Cincho y a nuestra izquierda encontramos un amplio mirador hacia el Área Recreativa de la Toleta, cercana a la junta de los Ríos Guadalete y Guadalporcún.


Con mucho zoom acercamos lo que iba a ser el caserío principal de una gran zona turística, que tras varios intentos de acabarla está en estado de abandono.


El carril termina en un amplio llano apropiado para el descanso, aunque debemos tener en cuenta la existencia de colmenas a las que no deberíamos acercarnos. Antes de llegar a ellas, desde el carril, parte un estrecho sendero que en fuerte bajada…


…que nos lleva al pilar de los Arrieros.


Y pocos metros más adelante a la alcubilla que protege al manantial. El conjunto es conocido como Fuente de los Arrieros, haciendo referencia a las personas que ejercían el oficio de transportar mercancías con sus recuas o reatas especialmente de mulas.


Aquí conectamos con el cordel de Algodonales-Morón, actualmente coincidente con los senderos «Ermita de la Gloria» y «De los Arrieros».


Un indicador nos propone dejar el amplio carril y acometer un atajo que nos devolverá al mismo carril que traíamos más adelante, ya a las puertas de la ermita de la Gloria.


Hay que pensárselo antes de decidir porque va paralelo al arroyo de la Armada…



…que finalmente se cruza por un vado señalado como peligroso si el arroyo lleva mucha agua. La salida desde el vado a la pista es muy resbaladiza (y más si está húmeda) y con fuerte pendiente. Ante la duda mejor seguir por el carril y por aquí si está seco o con poco caudal.


© de texto Pedro Sánchez Gil.
© de las imágenes José Solano y Pedro Sánchez Gil.
© de la publicación Senderismo El Tercer Tiempo.