martes, 6 de abril de 2021

Grazalema-Cruz del Picacho-Cueva de las Dos Puertas-Charca Verde…

Partiendo del parking de camping Tajo Rodillo de Grazalema, iniciamos la subida como si pretendiéramos hacerlo por la cañada Mahón, pero después de la primera cancela torcemos a la izquierda buscando el sendero que lleva hacia la cueva de las Dos Puertas, aunque primero visitaremos la Cruz del Picacho. Disfrutada la cueva seguimos en busca del puerto de Retacapas y una vez superado cruzamos sin sendero claro el pinar hasta enlazar con el conocido sendero que lleva a la Charca Verde. El regreso lo hacemos ascendiendo a los collados amesetados de los Navazuelos entre algunas de las cumbres del Endrinal, dejando a la derecha el cerro Simancón y a la izquierda el pico del Descubrimiento y el Corona de Yedrales; bajamos a los Llanos del Endrinal y por la cañada Mahón regresamos al camping.

Fecha: 4 de abril de 2021 / Distancia: 15 km / Desnivel acumulado: 794 m / Altitud máxima: 1454 m / Le dedicamos 8 horas.

La ruta en Wikiloc

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Esta es nuestra primera meta que podemos ver desde el parking donde hemos dejado los coches, es la conocida Cruz del Picacho.

El primer tramo transcurre por el pinar y debemos estar atentos a los desvíos; este es el segundo de ellos que señala hacía los “Llanos del Endrinal”. Poco después torceremos a la izquierda.

Un rápido ascenso por varios canchales nos permite ver al completo el macizo del Peñón Grande, …

…Grazalema, el Peñón de la Asamblea, el embalse del Fresnillo y la Cresta del Gallo.

Nos desviamos momentáneamente de nuestra ruta para acercarnos a la Cruz del Picacho y su amplísimo paisaje. Volvemos al sendero principal, muy atentos al track y a los hitos de piedra porque es fácil despistarse.

Ya por encima de los 1200 m, acometemos por la derecha una pequeña crestería para acceder a la cueva de las Dos Puertas. Bastantes senderistas avanzan por esa crestería y no logran localizarla ya que desde arriba no se percibe el arco rocoso.

Delante de la cueva se forma una terraza por la que podemos avanzar hacía la izquierda para localizar Grazalema…

…el Peñón de la Asamblea…

…la presa del Fresnillo y la sierrecilla también conocida como la Sierra Morena de Grazalema, con sus crestas de gallo, el Peñón Gordo y hasta los Tajos de la Ermita, todo un rosario de topónimos para tan breve formación, por otra parte, preciosa.

Mirador de El Santo y estatua del Sagrado Corazón, restaurado en 2020.

Esta es la terraza posterior a la entrada que comentaba, cubierta habitualmente de esparto.

Y esta la crestería superior que pasa justo por encima de la cueva. Como vemos desde aquí arriba no se perciben bien ninguna de las “dos puertas”.

Las figuras humanas nos dan una idea del tamaño del gran arco rocoso. Visitado el lugar retrocedemos unos 200 m para retomar el sendero que traíamos…

…dejando siempre a nuestra derecha las grandes cumbres del Endrinal: Reloj, Simancón, Corona de Yedrales y Navazuelo. De regreso pasaremos entre el segundo y el tercero, bajando por la línea de pinos de la imagen.

El promontorio rocoso por el que circulamos cae en picado en el puerto de Retacapas (en un cartel del Parque hemos visto escrito Rotacapas). Al fondo el Cancho de la Bejeruela. Una vez bajemos, nosotros tomaremos hacía la derecha buscando un enlace con el sendero de la Charca Verde.

Este tramo (Retacapas-sendero de la Charca Verde) lo hacemos por el bosque de pinos, siguiendo los mejores pasos entre las rocas, más bien por nuestra propia intuición. No hay veredas, pero tampoco presenta complicación si tenemos un track de referencia que pase por esta gran dolina presidida por una de las pocas encinas que quedan.

Localizado el sendero principal aparece majestuoso a nuestra derecha el gran Reloj (1535 m) que se lleva el vértice geodésico por mejor visibilidad que el Simancón (1566 m). Según hemos leído en el Blog de Manuel (Rutas y Fotos) su antiguo nombre fue Corona de los Lajares, y el nombre actual podría venir porque la cumbre se utilizaba como reloj de referencia por la posición del sol sobre ella.

Restos de algún aprisco o corraleta ganadera.

Nos asombra un tramo del camino poblado casi en exclusividad por el arbusto conocido como sietesayos o rascavieja.

Y por fin la emblemática Charca Verde y su pocillo anexo. Lugar para hacer una parada y descansar de la subida, ya que se encuentra a unos 1325 m de altitud.

Desde la Charca Verde retomamos el camino que lleva hacia la Cuesta de Fardela, pero nosotros buscamos para el regreso otro sendero que por la ladera del Simancón conduce a los collados que se forman entre varias de las cimas del Endrinal y la gran sima del mismo nombre. Cruzamos en su búsqueda la dolina de los Majuelos. La gran altitud del lugar (1320 m) hace que, ya iniciado abril, apenas presenten algunos brotes.

Vemos uno de estos mismos majuelos, pero en imagen tomada el 24 de mayo de 2006, en su plenitud floral.

Pronto localizamos el sendero buscado, muy seguido en algunos tramos por pasar por el la conocida travesía Bandolerita. En la imagen vemos a los compañeros senderistas ladera arriba y destacado, al fondo, el gran cerro Morrocano.

La composición caliza y los reflejos del sol de la tarde hacen que el Morrocano (nombre con el que mi grupo de senderismo bautizamos hace ya años al pico 1451 m y que ha arraigado con fuerza entre los senderistas) desprenda esos brillos grisáceos de gran belleza.

En la subida aparece uno de los mundos más perfectos del lapiaz: la ladera SE y la crestería del pico del Descubrimiento. Nos apartamos un momento del sendero para contemplar esta maravilla, compleja en mil formas: rocas lavadas, grietas sin fin, simas, afilados perfiles… y a la vez sencilla en su color gris uniforme.

Llegamos al collado entre todos estos cerros, señalado con un monolito (1458 m) y un paisaje espectacular, llamado los Navazuelos, amesetado, aunque hundido en uno de sus laterales formando la gran sima del Endrinal. Al fondo el Corona de Yedrales, hacia el que avanzamos, pasando por su derecha buscando el fuerte descenso…

…hacia los Llanos del Endrinal (1058 m), gran polje casi siempre verde donde crecen pequeñas plantaciones de endrinos. En pocos kilómetros hemos descendido 400 m.

Salimos de los Llanos, buscando el puerto del Endrinal desde donde vuelve a ampliarse el paisaje, bien marcado, a la derecha de la imagen, por la cañada de las Presillas.

Otro fuerte descenso por la cañada Mahón, con breves paradas para fotografiar, una vez más y ahora con otra perspectiva, algunas de las crestas de la Sierra Morena de Grazalema. Al fondo el Malaver y a la derecha la localidad de Montecorto (Málaga).

Entre nuestro sendero y los paredones casi verticales del Peñón Grande aparece la era de trillo de la cañada de Mahón, también conocida como era del Tío Pulío. Lugar, en principio, un poco ilógico para la actividad agrícola de separar el grano de la paja; pero debemos tener en cuenta que antiguamente cualquier dolina, llanada, bancal natural o artificial, poyato… que pudiera ser laboreado a mano o con yuntas era sembrado de cereales o garbanzos.

La tarde amenaza tormenta, pero ya estamos otra vez en el camping Tajo Rodillo; le hemos dedicado unas ocho horas a una de esas rutas imprescindibles para recorrer solo algunos de los hitos que jalonan el macizo de En Endrinal.

Mapa del recorrido (IGN).


©
del texto y las imágenes, Pedro Sánchez Gil.

© de la publicación «Grupo de Senderismo El Tercer Tiempo».