sábado, 20 de junio de 2026

Cañada de los Alcornocales – Embalse de Montejaque – Presa de los Caballeros

Usamos el parking del embalse de Montejaque como inicio de nuestra ruta. Los primeros 800 m los hacemos por la carretera hasta llegar a la cancela por la que accedemos a la Cañada de los Alcornocales que cruza la finca del Pantanillo. La propiedad ha señalizado el paso por su finca con unos hitos, flechas y carteles que hacen cómodo y seguro el transito siguiendo preciosos tramos de alcornocales y encantadores llanos. Lo primero que encontramos es el Pantanillo, importante reserva de agua. Tras pasar por el embarcadero bordeamos unos impresionantes llanos en medio del bosque de alcornoques. Dejamos los amplios carriles y una vereda bordeada de un jaral nos sigue adentrando por la finca. Afrontamos varios cruces y desvíos siempre señalizados, hasta llegar a una doble cancela/angarilla. Aquí desaparecen los hitos y debemos echar mano del track para no despistarnos. Hay especialmente un tramo muy agobiado por la vegetación que haremos por una escorrentía. Tras una cancela retomamos carriles más amplios, ahora los indicadores nos dicen por dónde NO debemos ir. Pronto una bajada nos sitúa en el vaso del embalse. Nuestro transitar por él será muy distinto según el río Gaduares o Campobuche lleve o no mucha agua. Si el caudal fuera importante podemos hacer la ruta sin cruzarlo, siempre por el margen izquierdo. En nuestro caso, al estar casi seco decidimos cruzarlo e incluso transitar por su cauce hasta llegar a las Gradas del Campobuche y después a la misma presa de los Caballeros. Finalmente abandonaremos el embalse para visitar el mirador de aves y el mirador del Hundidero. Veamos los principales hitos de la ruta.

Datos de la ruta: Distancia 12,2 km / Desnivel 262 m / Altitudes 641-843 m / Unas 5 horas


Nada más salir, siguiendo la carretera, encontramos una buena panorámica hacía el cerro Tavizna donde se trazó la presa.


Cancela a través de la cual nos adentramos en la finca El Pantanillo siguiendo la Cañada de los Alcornocales.


Pronto encontramos las aguas del Pantanillo que iremos bordeando.


Llegamos al embarcadero privado de la finca…


…donde localizamos una fuente ornamental…


…y un gran alcornoque. El lugar acumula gran belleza.


Seguimos los carriles que nos marcan los hitos, dejando a nuestra derecha una chopera y el final del Pantanillo.


A nuestra derecha aparece un inmenso llano por donde circula el cauce del arroyo que abastece al pantanillo.

Tras un depósito, caseta y motores de bombeo otra fuente ornamental.


El llano va desapareciendo y vuelve a tomar presencia el alcornocal.


A la izquierda quedan algunos canchos de arenisca.


Desaparecen los amplios carriles y el camino se convierte en una vereda transitada y agradable, bordeadas de jaras y alcornoques.


Pasamos junto al cortijo del Alcornocal Bajo.


El sendero y la señalización finaliza en una doble cancela/angarilla. Estamos en el puerto de las Cruces (844 m). Máxima altura de la ruta, cruzando la loma de Sondeza.


A partir de aquí nos vendrá bien un buen track que nos guíe entre el jaral sin apenas camino en bajada.


En un buen tramo usaremos una escorrentía para bajar. La presión vegetal va desapareciendo. Al fondo surge la sierra de Montalate.


A la derecha un alojamiento rural bien vigilado por un par de mastines. A partir de aquí la vereda se convierte en carril.


Estamos ya cerca del valle del Campobuche. Al fondo la ladera del cerro Hacho.


Cruce de caminos. La dirección más aproximada a la que debemos seguir es la del puerto de las Cruces, aunque ese collado lo hemos dejado atrás. ¿Indicadores movidos?


Nos dirigimos en línea recta hacia el embalse y encontramos un dique usado durante la construcción de la presa.


También los restos de un puente «romano» conocido como La Puente, que en su día fue paso obligado para viajeros y comerciantes.


Vista de La Puente una vez cruzado.


Pozo manante que cubre las necesidades de agua de un pequeño huerto. Es nombrado como pozo Rodahuevos.


Cruzamos el Gaduares con algo de agua procedente del manantial de la Fuensanta, nacimiento Morales y fuente del Hornero.


Esa agua, que permanece casi todo el año, da de beber al ganado y riego los huertos.


Paralela al río Campobuche crecía una autentica pradera de cuscuta campestris, planta parásita y oportunista que suele crecer sobre cardos y otras herbáceas.


El agua en el cauce pronto desaparece y nos permitimos el lujo de avanzar por el mismo lecho.


Los promontorios rocosos aparecen a izquierda y derecha, formándose un desfiladero.


Y ya en él, aparecen las «Gradas del Campobuche».


Trabajo faraónico realizado después de 1926 cuando se pudo comprobar que las aguas del Gaduares se perdían con rapidez tras el semillenado de la presa.


Se hizo a modo de un enfoscado, es decir, se guarneció con mortero, formando un auténtico graderío las paredes calizas del cerro Tavizna y de este promontorio rocoso separado unas decenas de metros del anterior.


Nada dio resultado como hemos podido comprobar en febrero de 2026 que el embalse llegó a estar al 100 % y en un par de meses quedó como lo vemos en esta imagen de junio de 2026.


Tan seco estaba el fondo lodoso del vaso del embalse…


…que pudimos llegar y tocar el hormigón de esta singular presa de los Caballeros que tanto dio que hablar en el invierno.


Dejamos el lugar elevándonos por la ladera del cerro, con un último vistazo a la presa perfectamente encajada entre los cerros Taviznilla y Tavizna.


Subimos hasta un mirador lateral al cerro donde está el mirador de aves y fotografiamos el conjunto.


Después buscamos la cumbre del cerro y repetimos la foto, muy similar, desde el observatorio de aves cerro Holgazo.


Al estar cerrados todos los accesos a la presa nos fuimos al sendero que discurre por el trazado original utilizado durante la construcción de la presa. Vemos la cárcava que formaron las aguas cuando finalmente el aliviadero soltó el agua de la presa el 13-02-2026 sobre las 9 de la mañana.


Monumento Natural Cueva del Hundidero de 60 m de altura por donde se introducen las aguas del Campobuche, visto desde el mirador del Hundidero.


Ya de regreso al parking nos salimos del carril para asomarnos a otro mirador al cerro Mures.


© de texto y las imágenes, Pedro Sánchez Gil y José Solano Romero.


Imagen aérea tomada pocos días después de actuar el aliviadero de la presa. A la derecha El Pantanillo y el alcornocal por donde discurrió nuestra ruta. Foto aportada por Ángel Martínez García.


Toma realizada hacia el 8-2-2026 cuando la presa alcanzaba prácticamente el 100 % de su capacidad, unos 36 Hm3. Imagen localizada en internet.

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