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domingo, 7 de julio de 2024

Circular desde Arriate por el Sendero Arroyo de la Ventilla

El arroyo de la Ventilla se forma por la unión de los arroyos del Chorrero y del Toro, enlace que se forma poco antes de pasar bajo el único arco del puente de la Ventilla; allí recibe una importante aportación del manantial del mismo nombre, continúa formando un bonito desfiladero hasta Arriate y finalmente desemboca en el río Guadalcobacín. En el tramo entre el citado puente y Arriate, un proyecto municipal, «ha trazado el Sendero Arroyo de la Ventilla, que pretende dar a conocer uno de los parajes más característicos del Patrimonio Geológico de Málaga, uno de los bosques galería mejor conservados de la provincia. En tan solo 3 km se podrá conocer la fuerza erosiva del arroyo, que ha sido el principal actor encargado de modelar y perfilar cada rincón de este paraje». La garganta del arroyo de la Ventilla ha desarrollado unas condiciones climáticas que han permitido la proliferación de una variada flora encabezada por olmos, sauces, quejigos, chopos, álamos… a los que acompañan gran variedad de arbustos y herbáceas, que según los paneles informativos alcanza las 600 especies. En ese paraíso natural viven una gran variedad faunística donde destacan las aves: búho real, lechuza, águila culebrera y calzada, cernícalo, lavandera cascadeña, martín pescador... Nuestra ruta de ida discurre por la parte superior de los acantilados, donde destacan las casas-cueva, para invertir la marcha y adentrarnos en la garganta tras cruzar el puente de la Ventilla. El paso por las casas-cueva se realiza por una cornisa muy estrecha sobre los paredones (hay alternativas para hacerlo por un sendero menos peligroso, aunque no se ven los refugios) donde hay que extremar las precauciones. El de regreso, aunque en todo su trazado presenta gran belleza, le faltan muchos cuidados (árboles atravesados, sendero demasiado estrecho, desprendimiento, presión vegetal...) en la primera parte, mejorando espectacularmente en el tramo que cuida Arriate, notándose mucho el cambio de término municipal (Ronda-Arriate) que ocurre a la altura del busto dedicado a Félix R. de la Fuente. De hecho, el sendero oficial solo discurre por Arriate, aunque se suele prologar como hemos explicado.

Datos: Distancia: 10,5 km / Desnivel: ±246 m / Duración: Unas 4 horas / Fecha: junio 2024



Lugar de fácil aparcamiento muy cercano a nuestro punto de inicio y final de ruta. Se localiza en la calle El Prado.

Completa cartelería durante el sendero.

Primera vez que cruzamos el arroyo de la Ventilla.

Banco Gigante, al borde de un gran mirador sobre la garganta que forma el arroyo de la Ventilla.

Mirador del Banco Gigante.

Nuevo mirador al desfiladero, como vemos bien tapizado de vegetación.

La senda se eleva y el dominio del paisaje aumenta.

Cada nuevo tramo tiene algo que destacar, en este caso las zonas de roca libre de vegetación con algún refugio. Por esta zona se podría bajar al fondo del desfiladero. Nosotros seguimos adelante.

El sendero se estrecha y aparecen las primeras edificaciones en ruinas que fueron construidas aprovechando las oquedades naturales de la roca.

Primera casa-cueva de regular capacidad y techo alto.

Segunda casa-cueva en el sentido de nuestra marcha, en la que se combina la roca natural con los muros de mampostería. En este tramo el sendero, muy estrecho, presenta cierto peligro por estar trazado sobre una cornisa; tras ella un fuerte precipicio. Resulta complicado entender que los niños de estas casas tuvieran ese despeñadero a la puerta de su vivienda.

Tercera casa-cueva, la más grande, con tres niveles interiores y un horno bien conservado en el exterior. Visitado el enclave subimos una cuestecilla para seguir el sendero a un nivel superior. 

Tradicional calera tan común en la Serranía de Ronda. 
Su estado es ruinoso.

Casi hemos realizado la mitad del recorrido por la parte superior de la garganta cuando vemos el antiguo puente de la Ventilla de un solo y gran arco. Poco antes hemos pasado bajo nuevo puente de la A-367 que une Ronda con Ardales y Málaga. En la imagen vemos ya el gran manantial de la Ventilla.

Imagen tomada desde lo alto del puente de la Ventilla. A nuestra derecha se intuye el camino por el que hemos venido, el valle del arroyo y un gran llano donde la gente de Arriate suele ir de campo a celebrar un festejo denominado "Día de la Vieja", o "Partir la Vieja", referido a la "Vieja Cuaresma". Más info en la web de Arriate.

Gran y única arcada del puente de la Ventilla, por la que cruza desahogadamente el riachuelo. Lugar donde se practica el puénting. 

Gran manantial de la Ventilla. Su caudal es abundante y da para abastecer a la localidad de Arriate; realmente es el que, con el sobrante, forma el arroyo. Se le considera uno de los formadores del desfiladero que visitaremos a continuación.

Ya metidos en el fondo de la garganta el cambio es total y opuestamente distinto al camino de ida. Esta imagen es una mera muestra de la gran variedad de lugares a disfrutar. Preferimos aportar pocas fotos y que el senderista los vaya descubriendo.

Señalar este hito desde el que vemos una de las casas-cueva visitadas en el tramo de ida.

O este otro donde apreciamos el sendero, sobre una de las cornisas, por donde anduvimos hace poco.

Pequeño refugio entre los paredones y el arroyo. En muchos tramos el sendero es demasiado estrecho, algunos desprendimientos lo reducen a medio metro. La parte que pertenece a Ronda está poco cuidada.

Entramos en el término de Arriate y el sendero cambia radicalmente a mejor. Si no llevamos señalado este hito es posible que nos pase desapercibido el busto en escayola de Félix R. de la Fuente. Un panel a sus pies informa muy bien del motivo de su colocación.

El sendero se amplía en anchura, está limpio y cuidado y aparecen los puentes. Este forma parte del sendero corto y realmente en nuestra ruta no es necesario cruzarlo, pero no está demás atravesarlo y recrearnos en el arroyo.

Ahora si encontramos otro puente de madera que lo debemos cruzar para visitar el molino del Canto y la cueva de las Culebras. (Fot. El Periódico de Marbella).

Un corto sendero nos lleva en camino de ida y vuelta a la cueva de las Culebras, lugar formado por un gran abrigo donde surge un manantial.

Después regresamos hasta el puente y tomamos estas imágenes del arroyo. El lugar coincide con una zona de picnic, estamos ya muy próximos a Arriate.

Desde la zona de picnic abandonamos el valle del arroyo buscando Arriate. A nuestra izquierda vemos un pequeño frontispicio de una fuente del que surge un chorro de agua encauzado por una teja, es la fuente de la Tejilla.

Y poco después otro venero al borde del ya amplio camino, se trata de la fuente del Chorrito de los Cañolillos, reconstruida pero seca desde hace años, aunque con motivo de fuertes precipitaciones mana agua por los alrededores.


© del texto y las imágenes, Pedro Sánchez Gil.
© de la publicación Senderismo El Tercer Tiempo.

lunes, 24 de junio de 2024

Senda Larga Hoces del Duratón – Puente de Villaseca-Puente de Talcano

Una vez investigada la mejor opción para nosotros decidimos hacer el tramo de ida por las Hoces del río Duratón desde el puente de Villaseca hasta el de Talcano, ya cerca de Sepúlveda. Para ello usamos un taxi (Taxi Duratón 625 53 94 57) que nos llevó al punto de inicio. El trazado, en cualquiera de los sentidos que se haga, es prácticamente llano y discurre siempre paralelo al río Duratón, afluente del Duero, encajonado entre los paredones que limitan su cauce más amplio. Sobre ese terreno ha ido labrando grandes hoces más o menos cerradas, dejando en la parte cóncava llanuras de inundación que se han poblado de arboleda con predominio del chopo. Las primeras hoces las forma el río entre las localidades de Duratón y Sepúlveda, continuando durante kilómetros hasta la presa del embalse de Burgomillodo, formando el conocido Parque Natural de las Hoces del Río Duratón. Durante el trayecto iremos encontrando interesantes hitos que enumeramos a continuación, señalados con su correspondiente waypoint y fotografía. La senda no tiene pérdida por lo que del track que aportamos interesan más esos puntos de referencia que en algunos casos es fácil saltárselos.

Datos: 11,8 km / Desnivel acumulado: ±239 m / 3 h 50 min / junio 2024.


Hasta el puente de Villaseca llegamos en un taxi que nos trajo desde Sepúlveda, donde dejamos nuestro coche. Un carril amplio baja a una zona de recreo donde empieza nuestra ruta y también la Senda de la Molinilla.


Enseguida, a nuestra izquierda, y encastrada en uno de los paredones, localizamos la Cueva de los Siete Altares, monumento religioso visigodo. Molduras policromadas en rojo y negro. Compleja decoración geométrica.


Primera aproximación al río Duratón, el sonido de las pequeñas cascadas, el canto de la amplia fauna de aves que ocupa el cañón y la variada flora serán nuestros compañeros de viaje.


Frente al río, en un roquedo suelen tomar el sol los buitres leonados de la gran colonia que ocupa el lugar.


Otro de los tramos más bellos de este afluente del Duero, bien pobladas sus márgenes de sauces, fresnos, álamos, olmos, alisos y choperas cultivadas.


Llegamos a una de las hoces de mayor arco. Entre nuestra senda y el río una bella arcada de chopos.


Fuente del Chorrillo. Para salvar su desagüe hay a modo de un puentecillo de troncos.


En determinados tramos como este la vegetación nos permite contemplar los espectaculares acantilados.


En algunos tramos encontramos el sendero perdido, ocupado por altas herbáceas que dificultan el paso.


Llegamos y circunvalamos otro de los meandros en los que el río ha formado elevados escarpes calizos que alternan con dolomías cretácicas ocasionando este espectacular paisaje. La parte alta es conocida como el Peñascón.


Puente del Villar, que no debemos cruzar. Desde él se iría al pueblo de Villar de Sobrepeña siguiendo el sendero del arroyo de Valdemuelas.


Según informan algunas páginas del Parque, el sendero era muy usado por pastores que lo usaban para el traslado de sus ovejas. De su uso han quedado refugios y casas-cuevas. Esta destaca por un frontispicio con inscripción.


En su labor erosiva, el río desprende materiales de la parte convexa de los meandros, y los deposita en la cóncava, formando llanuras de sedimentación de gran belleza como esta.


El río fue muy aprovechado para mover molinos. Esta acequia (cao) nos señala uno de ello.


Y tras ella la ubicación de la edificación que contenía el resto de elementos necesarios para cumplir su misión: cubo, rodezno, piedras de moler…


Estamos en una de las hoces de curva más cerrada; entre la arboleda aparece un saliente rocoso que señala la ubicación aproximada de las ruinas de la ermita de San Julián en la planicie superior.


Otro tramo de gran encanto. Por estar más cercano a Sepúlveda aparece el sendero más cuidado.


Si miramos con detenimiento al otro lado del río descubriremos un nuevo refugio con murete de mampuestos y puerta baja de entrada.


Construcción original que aprovecha una masa rocosa caliza que ha sido rebajada para formar un refugio con pared de mampostería.


Placa-recuerdo al joven fotógrafo de la naturaleza Óscar Maroto Seminario, situada en el lugar donde se esparcieron sus cenizas en 1989 tras su muerte con 23 años, al intentar fotografiar un nido de cernícalos. Versos inscritos: «Que una brisa juguetona / esparza sus cenizas / allá donde la flor se atreva». Más info.


A nuestra derecha aparece un nuevo manantial, señalado como «Fuente Redonda». Se baja a la pequeña alberca por unas escaleras.


Fuente de la Hontanilla. A la izquierda de la senda está el manantial y a la derecha vierte un gran caño.


Nuevo refugio horadado en la roca más blanda. Una vez pasado este hito notamos la cercanía del final de la ruta. Coincidiremos con el sendero de los Dos Ríos y ya juntos cruzaremos por primera vez el Duratón por un puente peatonal actual.


Tras cruzarlo, bajamos unas escaleras y entonces aparece el arco que queda del verdadero puente romano de Talcano, totalmente cerrado al paso. Desde allí un carril con pendiente de subida nos lleva al aparcamiento.


Camino del parking localizamos una construcción que se corresponde con la Fábrica de la Luz, antigua central eléctrica ya en desuso. Sobre ella destaca la formación rocosa conocida como la Silla de Caballo o Silla de Montar.


Parking final donde nos esperan nuestros coches. Sin duda una de las rutas más agradables que podemos hacer en el entorno de Sepúlveda, ampliable con la de los Dos Ríos, la de la Molinilla y las visitas obligadas a los monasterios cercanos como el de San Frutos y el de Ntra. Sra. de los Ángeles de la Hoz.


© de texto y las imágenes, Pedro Sánchez Gil.
© de la publicación Senderismo El Tercer Tiempo.